El ritual de formatear una computadora y reinstalar el sistema operativo es una práctica que cualquier usuario, incluso uno con un nivel mínimo de experiencia, puede hacer por sí mismo. Aunque los sistemas operativos actuales cuentan con asistentes de configuración totalmente automáticos, sigue siendo una buena idea tener en cuenta una serie de cosas para asegurarte de llevar a cabo este delicado procedimiento correctamente y dejar tu computadora como nueva.

 

Verifique el estado de su disco duro

 

Los discos duros no duran para siempre, si se supera la vida útil de este, crece poco a poco la posibilidad de perder nuestra información allí contenida. Esta vida útil depende de si se trata de una unidad de disco duro magnética o una SDD, por lo que existen varios programas de evaluación específicos que pueden revelar el estado de la unidad.

 

Por lo tanto, antes de decidir utilizar una unidad como principal, es una buena idea conectarla a otra computadora y verificar su estado con herramientas como Hard Disk Sentinel.

 


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Seleccione un sistema operativo

 

Una pregunta muy importante: ¿instalar Windows o recurrir a un software gratuito? La elección, sin importar cuánto lea sobre esto, es obviamente suya. Dejando de lado los estereotipos, la mayoría de las distribuciones genéricas de Linux han madurado tanto que cualquier usuario principiante puede instalarlas y trabajar con ellas al instante sin problemas. Dicho esto, ni siquiera necesita elegir solo uno, ya que es posible tener más de un sistema operativo ejecutándose en la misma máquina y seleccionar el que necesita cada vez que inicie su computadora.

 

Sea como sea, en ambos casos tiene la opción de realizar la instalación desde un disco duro o una unidad USB si no tiene un lector, ya sea utilizando LinuxLive USB Creator o la herramienta de descarga de Microsoft. En cuanto a la versión a instalar, también dependerá de tus preferencias. Con Windows XP ahora enterrado, la mejor opción para máquinas de bajo consumo es una distribución ligera como Elementary OS o Linux Mint. Cuando se trata de usar asiduamente herramientas exclusivas del sistema operativo de Microsoft, Windows 8 es la mejor decisión dado el ciclo de vida restante.

 



Cree (o no cree) particiones

 

Esta decisión tiene sus pros y sus contras. Dividir una unidad física en dos o más particiones lógicas le permite tener dos discos duros a los que puede acceder de forma completamente independiente. Las principales ventajas son la posibilidad antes mencionada de poder instalar varios sistemas operativos o utilizar una de las unidades para almacenar tus archivos personales, de modo que, si decides volver a formatear, no tendrás que transferir todos tus archivos a otro lugar, sino que podrás simplemente borre la partición de su sistema operativo.

 

Con respecto a las desventajas, en el caso de los discos duros magnéticos, dado que el proceso crea dos anillos de lectura concéntricos, si alterna frecuentemente entre discos, el disco tendrá que hacer más trabajo que aumentará el desgaste. Además, si el disco duro se rompe, es posible que el daño afecte a todas las particiones en él, lo que significa que no es una buena idea usar una parte separada para respaldar sus datos.

 

En cualquier caso, prácticamente todos los asistentes de instalación para Windows y Linux pueden gestionar el proceso de creación de particiones. Si no, siempre puede crearlo más tarde con programas como EaseUs Partition Master.

 


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Actualiza tu sistema

 

Esta no es una opción, sino una obligación. En el caso de Windows, el proceso de actualización del sistema es bastante tedioso, ya que en muchos casos algunas actualizaciones dependen de otras, por lo que en reinicios posteriores del sistema se seguirán descargando en segundo plano. Lo mejor que puede hacer durante las primeras horas después de la instalación es ir a Panel de control > Sistema y seguridad > Actualización de Windows y marcar la opción Instalar actualizaciones automáticamente, al menos hasta que finalice el proceso de instalación.

 

Linux es más sensato en este sentido, y en el caso de Ubuntu, su administrador de actualizaciones te dice de forma clara y única la cantidad de actualizaciones que se van a instalar y la cantidad de datos que se van a descargar. Una vez que haya terminado, reiniciará su sistema y listo, rápido y sin dolor.




Instalar un antivirus

 

Si has instalado Linux puedes olvidarte de este paso y pasar al siguiente, pero en el caso de Windows, es prácticamente indispensable encontrar un buen software de protección para tu computadora.

 

No obstante, el sistema operativo de Microsoft cuenta con Windows Defender, su propio antivirus oficial, completamente funcional y actualizado que puedes descargar en el paquete Windows Security Essentials. Con respecto al firewall, también puede usar el propio Windows o encontrar alternativas de terceros como Comodo Firewall.


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Consejos para mejorar el rendimiento

 

Después de la instalación, puede personalizar y ajustar su sistema operativo tanto como lo permita su experiencia. En el caso de Linux, Ubuntu Tweak es casi esencial en su sistema, ya que le permite configurar configuraciones del sistema a las que no se puede acceder por defecto. En el caso de Windows, puede ser una buena idea instalar Advanced SystemCare para limpiar su registro y seleccionar los programas que se inician al inicio.

 


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Software adicional

 

De ahora en adelante, es su decisión cómo desea equipar su computadora con el software necesario. Ya sea una suite de TI de oficina como LibreOffice, un editor de imágenes como Gimp o un robusto reproductor multimedia como Media Player Classic, puede recurrir a software legal y gratuito para prácticamente cualquier tarea que necesite.